El ingreso de la cantante es el segundo en lo que va de este año, luego de que el pasado 3 de enero se encerró en el interior de su vivienda con su hijo menor, de un año de edad, para evitar entregárselo a su padre, Kevin Federline.
La cantante estadounidense fue recogida anoche por una ambulancia en su casa de Los Ángeles para ser trasladada a un hospital, donde será sometida a una evaluación de su salud mental.
Un dispositivo policial de más de una docena de motocicletas, dos vehículos todoterreno y dos helicópteros facilitó la salida de Spears en la ambulancia.
Una fuente cercana a la artista señaló hoy que la cantante permanecerá ingresada alrededor de 72 horas "o incluso más tiempo".
"Está más tranquila esta vez. Llegó a la zona de espera, fumó un cigarrillo e hizo una broma sobre su segundo ingreso. Ya veremos lo que pasa. Esperemos que se mejore", indicó la mencionada fuente.
















































